sábado, 16 de marzo de 2024

Habla Víctor. Carta a María del Carmen (V)

 

San Juan de la Cruz. "Llama de amor Viva".

No se sufre por lo que no se conoce. Los ateos no se consideran pecadores, y los agnósticos tampoco. Y es muy sencillo, no pueden recibir el Espíritu Santo. “Llama de amor viva que tiernamente hieres, del alma en su profundo centro, no me seas esquiva, rompe la tela de este dulce encuentro”.

 

 

El Concilio Vaticano II se preocupó muchos de los ateos y de los agnósticos por ser un problema en nuestros días. En la Constitución Gaudium et spes habla con respeto de ellos y no los condena, sino que la Iglesia pide por ellos para que lleguen al conocimiento de la verdad y no se dejen llevar por los bienes puramente materiales.

 

Eso mismo es lo que hizo Víctor: rogar por los que, arrastrados por los bienes de este mundo, han perdido la fe en un Dios trascendente, para que se conviertan y puedan recibir el Espíritu Santo y gozar de sus Dones, pues el Espíritu Santo es esa “Llama de amor viva, que tiernamente hiere del alma en su profundo centro”. 

 

San Juan de la Cruz, autor del poema “Llama de amor viva”, dice que el alma enamorada “pide con gran deseo a la Llama, que es el Espíritu Santo, que rompa ya la vida mortal por aquel dulce encuentro en que de veras le acabe de comunicar lo que cada vez parece que le va a dar cuando la encuentra, que es glorificarla entera y perfectamente”. (Llama 1, 1)




miércoles, 13 de marzo de 2024

Testimonios P. Maximino, Carmelita descalzo (I)

 

Convento de los PP. Carmelitas Descalzos en Medina del Campo.


Carta al P. Fernando de Santa Teresa.

Medina del Campo 19 de febrero de 1965

 

M. R. P. Fernando de Santa Teresa. Madrid.

 

Muy Rvdo. P. Fernando: La paz sea con nosotros:

 

Recibo hoy su carta, que no esperaba y menos en lo tocante a la cuestión que la motiva. Estamos al habla con Víctor y el domingo pasado fui a su casa a hablarle y proponerle el plan que nuestro padre Provincial propone. A continuación de nuestra charla, escribí a nuestro padre Provincial diciéndole que, a poder ser, quiero darle gusto, pero al no escribir, se retrasa la contestación a Víctor.

 

Víctor prefiere que se le alquile a él la nave grande, por la que pagaría unas 20.000 pesetas mensuales y cuidaría, es decir, vigilaría las nuestras, pues iría todos los días a cuidar las suyas y de paso observaba a las nuestras por si acaso necesitaban alguna cosa o contraían alguna enfermedad. Esto es lo que necesitamos nosotros, porque lo demás lo hace bien el padre del P. Eloy. Tanto él como nosotros, piensa que esto sería más ventajoso para ambas partes.

 

Si se quedara Víctor con todas, es decir, si hiciéramos esa especie de sociedad como estaba antes, ya no era necesario el padre del P. Eloy, creo yo. A Víctor habría que darle el sueldo que se daba a Faustino. Eso fue lo primero que me dijo Víctor cuando le propuse el plan de nuestro padre Provincial. A pesar de todo, él prefiere y quiere que estemos separados.




sábado, 9 de marzo de 2024

Florecillas. Amado del Señor

 

D. Román Pedreira Ancochea



Veo a Vd. Muy amado del Señor y adornado con las joyas de las cruces, por las que, pareciéndonos más a Cristo, seremos un día reconocidos como hijos por el Padre Celestial”. Román Pedreira Ancochea.

 

Se cuenta de Santa Teresa, que ya muy anciana y enferma, yendo de camino a su última fundación en Burgos, y en la misma ciudad de Burgos, fueron tantos los sufrimientos y contratiempos que tuvo que soportar, que en un momento se quejó al Señor diciendo: “¿Todo esto lo hago por ti, y así me tratas?” A lo que el Señor le respondió: “Así trato yo a mis amigos”, dándola a entender el valor del sufrimiento, a lo que Teresa replicó: “Por eso tienes tan pocos”.

 

En el convento de Segovia, fundado por San Juan de la Cruz y en el que se conservan sus restos, hay un cuadro de Cristo con la Cruz a cuestas camino del calvario al que tenía especial devoción y ante el que oraba con frecuencia. Un día, Jesús le habló desde ese cuadro diciéndole: “Juan, ¿qué quieres por tanto como has sufrido por Mí? A lo que el Santo respondió: “Padecer y ser despreciado por Ti”.

 

Por eso, D. Ramón Pedreira, su director espiritual, que conocía muy bien su vida de oración, su amor a los pobres, sus atenciones a los enfermos, sus sacrificios y privaciones, no duda en ver a Víctor “Muy amado del Señor y adornado con las joyas de las cruces por las que nos parecemos más a Cristo”.


miércoles, 6 de marzo de 2024

Habla Víctor. Carta a Maria del Carmen (IV)

 

María del Carmen García Rodríguez.

Por mi parte, tengo la experiencia de que fallo por todas partes. Cuantas más gracias me da Dios, más me siento pecador, y es que al iluminar mi alma, se ven reflejadas en ella todos mis  pecados e imperfecciones, por el ello el dolor se hace más profundo. María del Carmen García Rodríguez

 

Desde que María del Carmen tuvo un largo y profundo encuentro espiritual con su tío Víctor, comenzó a referirse a él como a, “mi tío el místico”, porque se convenció y sigue convencida, de que fue durante sus estancias en el Desierto de San José de Las Batuecas donde el Señor le hizo pasar por la dolorosa experiencia de ver con claridad sus más mínimas imperfecciones para purificarle de todas ellas.

 

Esa intuición resultó ser cierta, como podemos comprobar por los escritos autobiográficos de Víctor que, por cierto, en esas fechas aún no los había escrito, en los que encontramos palabras como estas: “Año tras año al desierto en mis vacaciones me llegaba, ansioso de llegar estaba, aunque bien me sabía que a sufrir iba. Allí, nada más llegar, todo cambiaba. El Espíritu Santo de la mano me tomaba y todas mis miserias, me mostraba. Tan miserable me vi, que solo llanto de dolor tenía, que si esto no tuviera, peor lo pasara”.

 

San Juan de la Cruz, dice: “Esta noche oscura es una influencia de Dios en el alma, que la purga de sus ignorancias e imperfecciones habituales, naturales y espirituales, que llaman los contemplativos contemplación infusa o Mística  Teología, en que de secreto enseña Dios al alma y la instruye en perfección de amor, sin ella hacer nada ni entender cómo es esa contemplación infusa. (2N 5, 1).




sábado, 2 de marzo de 2024

 

Fachada de la Iglesia del monasterio de las
Agustinas Recoletas de Serradilla (Cáceres).

Monasterio del Santísimo Cristo de la Victoria

MM. Agustinas Recoletas

Serradilla (Cáceres)

  Serradilla 4-4-2014

Alabado sea Jesucristo.

Me pide la familia de Víctor Rodríguez les haga una pequeña semblanza de cómo nos conocimos y entablamos amistad espiritual de dos hermanos.

Estábamos en Madrid como maestra con otras dos hermanas. Yo iba todos los días a misa y hacía oración en la parroquia de la Ciudad de los Ángeles… pero nunca hablaba con él…Era muy respetuosa. Un día, el sacerdote llegó tarde para abrir la Iglesia, tuvimos que esperar en la puerta.

Víctor me saluda y me pregunta muy amable y educado. Enseguida pude comprender que teníamos mucho en común. Víctor era un señor de mucha fe y amor de Dios, la conversación se hacía espontánea. Era el hermano espiritual que respondía a aquellas objeciones que le presentaba. Había un mismo ideal: “Ser de Jesús”. “Amar mucho a Dios”. “Vivir para Él”. “Alimentarnos de la Eucaristía y la oración”. También yo vivía ese deseo y buscaba medios que se ofrecían buenos en Madrid por los años 1969 al 1976.

Víctor era un hermano espiritual. Nuestro diálogo versaba sobre la oración, gran conocedor de San Juan de la Cruz y Santa Teresa. Me animaba a vivir la vida contemplativa en la clausura. Me decía: “será el aliciente espiritual que tanto deseas. Sus cartas me hicieron mucho bien, las guardo, porque esos escritos no podían romperse.

Víctor es una gracia y un don de Dios a la Iglesia, a la sociedad.  El secreto de su santidad. Alma elegida y querida por Dios, recibió muchos dones, gran contemplativo, alma de oración, le dedicaba muchas horas, de noche, eso trae muchas gracias para la Iglesia. Fiel a Jesús,  hombre muy bueno, caridad exquisita con los enfermos, muy humilde. Su mujer Asunción, es un tesoro, que le dejó que viviera lo que Jesús pedía. Gracias Asunción. En el cielo gozarás los dones con tu marido. Sus hijos también muy queridos. Ofrecía por ellos. Sus hijas religiosas le dieron mucha alegría y gozo.

Familia querida de Víctor, os quiero mucho. Vuestra hermana Esperanza Martín.