sábado, 22 de enero de 2022

Palabras del Superior General de los Carmelitas Descalzos P. Miguel Márquez, a Mons. D. Ricardo Blázquez, Cardenal Arzobispo de Valladolid agradeciendo la apertura del Proceso de Canonización de Víctor Rodríguez, carmelita descalzo seglar.

    


 

Al concluir el Sr. Cardenal su mensaje, se acercó a los micrófonos el P. Antonio Ángel Sánchez Cabezas, Superior Provincial de los carmelitas descalzos españoles de la Provincia Ibérica para dar gracias a Mons. D. Ricardo Blázquez por haber aceptado e iniciado oficialmente el Proceso, y dio lectura a un mensaje enviado desde Roma por el Superior General de toda la Orden, P. Miguel Márquez, del que les ofrecemos el texto original.







miércoles, 19 de enero de 2022

Intervención de Mons. D. Ricardo Blázquez, Cardenal Arzobispo de Valladolid al proclamar oficialmente la apertura de la fase diocesana del Proceso de Canonización de Víctor Rodríguez Martínez.


Mons. D. Ricardo Blázquez, Cardenal Arzobispo de Valladolid, presidiendo y prestando juramento
de cumplir con su misión y de guardar secreto sobre los Evangelios

 

Nada más terminar la intervención del Vicepostulador de la causa, P. Francisco Brandle, Mons. Ricardo Blázquez, Cardenal Arzobispo de Valladolid, aceptando su petición en presencia de los numerosos asistentes, declaró oficialmente abierta la etapa diocesana del Proceso de Canonización de Víctor Rodríguez. Desde ese momento, Víctor es ya reconocido por la Iglesia como “Siervo de Dios”.

 

Al no poder llevar el Señor Cardenal personalmente el Proceso por sus múltiples ocupaciones pastorales, procedió a los siguientes nombramientos: D. José Andrés Cabrerizo Manchado, Vicario judicial de la diócesis como Delegado Episcopal, D. Gregorio Lonsky como promotor de justicia, y D. Jesús Alberto Bogonez como notario. Todos ellos, incluido el Sr. Cardenal Arzobispo, hicieron juramento sobre los santos Evangelios de cumplir fielmente con sus compromisos y de guardar secreto.

 

A continuación D. Ricardo dirigió unas palabras manifestando su alegría por tener la dicha de iniciar en su diócesis el proceso de un laico, no mártir, que puede convertirse en un modelo para todos los fieles, pues si él se santificó viviendo en medio del mundo, actuando con sentido cristiano tanto en el seno de su familia como en las diversas situaciones laborales y pastorales que se presentaron en su vida, es un estímulo para que otros se animen a seguir su ejemplo.

 

Por eso, sus palabras se centraron en destacar su extraordinaria vida cristiana mediante la frecuencia de los sacramentos y la entrega a la oración, que le llevaron a una identificación con Cristo muy especial. Llegó a tener una experiencia propia de los místicos, pero no para ensimismarse y alienarse de las cosas temporales, sino que fue donde recibió fuerzas para un intenso apostolado y un servicio a los demás, especialmente a los pobres y a los enfermos.

 

Concluyó manifestando su deseo de que pronto podamos celebrar su proclamación como Beato en este mismo lugar, pero no en el recinto de la Iglesia, sino en el espacioso patio del monasterio. Pidamos al Señor que se realice su deseo.


sábado, 15 de enero de 2022

Petición del Vicepostulador de la causa de Canonización de Víctor Rodríguez al Sr. Cardenal Arzobispo de Valladolid. Continuación…


P. Francisco Brandle prestando juramento sobre Los Evangelios
de cumplir fielmente con su misión de Vicepostulador.



En este camino testimonial y de dirección de quienes se acercan a este trato silencioso con Dios, aclara perfectamente lo que pueden ser purificaciones de Dios o tentaciones. Afirma con verdad, que el demonio no puede entrar en el alma, y las tentaciones serían superficiales. Pero cuando son purificaciones de Dios, que desde dentro purifica, entonces se establece la lucha que tiene el alma de desear toda la confianza en Dios, y lo contrario que siente dentro de sí… “Por eso, en este estado, no podrás hacer más que jaculatorias y quizás recitar padrenuestros, avemarías y salves, implorar continuamente al Espíritu Santo y poner la mente en la oración del Huerto, donde las tristezas del alma y las angustias le hicieron sudar sangre a Cristo” (Carta a su hija Begoña).

 

Buen conocedor de San Juan de la Cruz, al que leyó asiduamente en sus días de retiro en las Batuecas, recoge su enseñanza y la divulga entre quienes le preguntan de modo sencillo y práctico. Sabe bien enseñar a ordenar las afecciones desordenadas a las cosas, que Juan de la Cruz llama apetitos. Sabe preparar al orante con una vida humana regida sabiamente por la fe, la esperanza y el amor, que purifican el entendimiento, la memoria y la voluntad.

 

Para concluir estas palabras y como signo de su honda vida de oración y espiritualidad, en medio del mundo, no podemos dejar de aludir a la riqueza que supone su trato epistolar con una religiosa agustina, a la que conoció antes de entrar en el convento, en la Iglesia a la que, tanto él como ella acudían antes del trabajo a hacer sus momentos de oración, son testimonio claro del mutuo enriquecimiento, pero siendo el seglar quien responde a las dudas y preguntas de la religiosa: “Querría poder contestar a todos los puntos que manifiestas. Verdaderamente el Espíritu Santo nos ayudará a penetrar en su infinita misericordia” (Carta de 3 de enero de 2005).

 

Hemos querido hacer hincapié en esta dimensión contemplativa de la Vida de Víctor, porque es un claro testimonio de que la Iglesia encontrará en él un aliciente para invitar a los creyentes a vivir su fe desde una honda experiencia de Dios, nacida de la vida de oración, aprendida en la escuela de los grades místicos.




miércoles, 12 de enero de 2022

Petición del Vicepostulador de la causa de canonización de Víctor al Sr. Cardenal Arzobispo de Valladolid. Continuación….

 

Vista parcial de asistentes a la Apertura del Proceso.

 

Es claro el testimonio de su oración silenciosa ante el sagrario, siempre que pudo ir a la Iglesia, así lo testimonia su mujer, oración que cuando no podía hacer en la Iglesia hacía en su casa, como lo recuerdan sus hijos. Los momentos eran en la noche, cuando todos descansaban. En los testimonios de sus hijos encontramos que era algo que hacía sin que ellos llegaran a enterarse, porque cuando se levantaba no encendía el interruptor, para no hacer ruido usaba linterna, y lo hacía a diario.

 

Trató siempre de compaginar su trabajo con la intensa vida de oración, de modo que no fuera el dinero lo que marcara el rumbo de su vida, sino la oración, y la posibilidad de dedicarle tiempo. Esta oración marcó su vida, que nunca descartó las devociones tradicionales, como el rosario o la adoración ante el Santísimo, y que lógicamente como fiel cristiano se mantenía siempre con la Eucaristía celebrada diariamente.

 

Desde su propia experiencia y la lectura de los místicos, Víctor llegó a dar testimonio y enseñar este camino de oración a quienes entraron en contacto con él buscando sus consejos y experiencia. Sus escritos son testimoniales, y el estilo que emplea muy coloquial. Buscó expresar lo mejor que supo la experiencia vivida en este camino de la oración.

 

 Podemos destacar como uno de sus escritos más lúcidos el que dedicó a su hija Begoña sobre la oración. Describe con sencillez el camino desde la oración vocal a la oración de quietud, de la que escribe: “El alma se encuentra sin orar vocalmente, ni meditar, estando a solas con el Señor, amándole en su corazón, aquí la mente tiene poco que hacer, solamente es dejarse amar. Este amor puede ser sensible o solamente estar a solas con Dios. Esta oración es verdaderamente silenciosa. Por ello hay que escuchar al Espíritu Santo que habla sin palabras y se graban en ella sin saber cómo. En estos momentos, la actitud del alma debe ser como un niño cuando se le alimenta, que lo único que necesita es abrir la boca y tragar”.


sábado, 8 de enero de 2022

Petición del Vicepostulador de la causa de canonización de Víctor al Cardenal Arzobispo de Valladolid….Continuación

 

P. Francisco Brandle durante su intervención como Vicepostulador.

 

Su conversión, ligada a la situación de descalabro económico vivida en la confianza en Dios, le abrió el camino para una intensa vida de oración y trato con Dios, iluminado por la doctrina de los místicos del Carmelo, llegó a ser testigo fiel de cuanto ellos enseñan como fruto de sus vidas, para madurar en una vida cristiana plenamente teologal en el que se refleja el camino de las bienaventuranzas como acabamos de recordar.

 

Es esta la faceta que quiero resaltar por lo apropiado que es en el momento que atraviesa la Iglesia. Sin minusvalorar la vida de entrega que tantos cristianos ofrecen como testimonio de su fe, conviene resaltar que hoy más que nunca ese testimonio creyente ha de nacer de una vida profunda de trato con Dios que ha de cultivarse en la Iglesia al estilo de nuestro Hº. Víctor: “Es muy necesario rezar, y que cuando vamos a ver al enfermo, debemos darnos cuenta que si no estamos llenos de Cristo, mal se lo podemos transmitir al enfermo”. Creemos que en una sociedad desarrollada, en la que se puede descubrir el mal hacer, hay que reconocer también los adelantos sociales que permiten operar a un anciano sin muchas esperanzas de vida, sólo para hacerle más digna y saludable la vida que aún le quede.

 

La atención generosa y desinteresada en el campo de la medicina o la educación se hace también en nuestra sociedad por buenos profesionales que al tiempo que cumplen con su deber, se sienten llamados a ser generosos en su entrega. Ello está pidiendo que la impronta la dé no la acción en sí, sino la última motivación que a ello nos mueve, y que en Víctor claramente se ve era su vida contemplativa, entendida en el más genuino sentido, tal y como le enseñaba San Juan de la Cruz: contemplación no es otra cosa que la infusión de la vida divina, haciéndose fuente de luz y amor. A esta vida, así hecha contemplativa, llegó nuestro Hº. Víctor a través de una honda vida de oración, en esa dimensión amorosa, sin palabras, que llama San Juan de la Cruz; advertencia amorosa. Tenemos claros testimonios de este ejercicio orante, y de cómo lo vivía, a través de los testimonios y de sus escritos, a ello queremos dedicar estas últimas palabras de mi petición. Continuará…