lunes, 20 de abril de 2026

Domingo de la Resurrección de Señor

 

Resurrección del Señor


¿Por qué buscáis entre los muertos al que está vivo? No está aquí, ha resucitado (Luc 24, 7)

¡FELICES PASCUAS DE LA RESURRECCIÓN DEL SEÑOR!

La bella flor que en el suelo

Plantada se vio marchita

Ya torna, ya resucita,

Ya yo olor inunda el cielo.

Que nadie se sienta muerto

Cuando resucita Dios,

Que, si el barco llega al puerto,

Llegamos junto con vos.

Hoy la cristiandad se quita

Sus vestiduras de duelo.

Ya torna, ya resucita,

Ya su olor inunda el suelo

(Juan de Salinas)




sábado, 11 de abril de 2026

P. José Francisco Rodríguez. Desde la orilla de Dios (XVI)

P. José Francisco Rodríguez.

Jesús nos demostró el amor que nos tenía asumiendo todos nuestros males temporales y cambiando nuestros males temporales en bienes eternos. Así fue como convirtió nuestros males temporales en bienes eternos.

Dios da la felicidad eterna a los que renuncian por amor suyo a la efímera felicidad de este mundo.


Jesús, fue tanto más, cuanto más se aniquiló por amor al Padre y por amor nuestro; tuvo tanto más, cuanto más se desprendió de todas sus riquezas, por amor al Padre y por amor nuestro, y pudo tanto más, cuanto más renunció a todo su poder, por amor al Padre y por amor nuestro.


Jesús, en lugar de matar a los que fueron a darle muerte, se dejó matar por ellos. Muriendo voluntariamente, mató a la muerte, y resucitando nos dio la vida para siempre.  


Ese es el camino que tenemos que seguir nosotros, si queremos cambiar en cielo anticipado el infierno en que vivimos. Jesús se dejó matar por sus enemigos en lugar de matar a sus enemigos, para darnos a entender, que es dejándonos matar por nuestros enemigos, en lugar de matar a nuestros enemigos como alcanzamos la vida que Él nos ha merecido dejándose matar por sus enemigos en lugar de darles muerte. 


P. José Francisco Rodríguez. Desde la orilla de Dios (XVI)

P. José Francisco Rodríguez.

Jesús nos demostró el amor que nos tenía asumiendo todos nuestros males temporales y cambiando nuestros males temporales en bienes eternos. Así fue como convirtió nuestros males temporales en bienes eternos.

Dios da la felicidad eterna a los que renuncian por amor suyo a la efímera felicidad de este mundo.


Jesús, fue tanto más, cuanto más se aniquiló por amor al Padre y por amor nuestro; tuvo tanto más, cuanto más se desprendió de todas sus riquezas, por amor al Padre y por amor nuestro, y pudo tanto más, cuanto más renunció a todo su poder, por amor al Padre y por amor nuestro.


Jesús, en lugar de matar a los que fueron a darle muerte, se dejó matar por ellos. Muriendo voluntariamente, mató a la muerte, y resucitando nos dio la vida para siempre.  


Ese es el camino que tenemos que seguir nosotros, si queremos cambiar en cielo anticipado el infierno en que vivimos. Jesús se dejó matar por sus enemigos en lugar de matar a sus enemigos, para darnos a entender, que es dejándonos matar por nuestros enemigos, en lugar de matar a nuestros enemigos como alcanzamos la vida que Él nos ha merecido dejándose matar por sus enemigos en lugar de darles muerte. 


miércoles, 8 de abril de 2026

Testimonios. Myriam Pacheco López.

Monasterio de Carmelitas Descalzas en Talavera de la Reina.


 13 de diciembre de 2015

Plaza de Mora, 3, 4º B

Talavera de la Reina 45600 (Toledo)


R. P. José Francisco

                                                                                             Vigo


Estimado Padre José Francisco:

Le escribo para solicitarle estampitas o cualquier información sobre Víctor y preguntarle como va el proceso de su causa. Le agradezco enormemente la segunda edición del libro y le animo a continuar su bonita labor, obra de un gran hermano. Estoy segura de que lo conseguirá y lo veremos en los altares muy pronto. Cuando se puedan difundir reliquias, le pido se acuerde de mí.


Ahora estoy de baja por laringitis, pero lo que más me preocupa es la situación que atraviesa mi marido, que también es profesor de secundaria, como yo. Desde principio de curso está sufriendo el acoso de un alumno y su padre, alcohólico, quien no se contenta con amenazar o insultar a mi marido, Jesús, sino que presiona al Consejo escolar, e incluso amenaza a sus miembros para que no expulsen tres días a su hijo por mal comportamiento, mientras que este alumno instiga s sus compañeros en contra de mi marido, que ahora está muy deprimido ante la falta de resolución del equipo directivo que teme a dicho padre. Es muy triste como se porta la juventud y como son algunos padres.


También me preocupa mi padre, pues creo que está perdiendo memoria, se enfada a menudo con mi madre y tiene muchos divertículos que le producen una especie de desmayo o síncope y los médicos no dan con la causa.


Por todo ello, estoy muy baja de ánimo. Pido a Víctor consuelo y ayuda. Rece por nosotros.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Solemnidad de la Anunciación del Señor.

 la Anunciación del Señor.

El día 25 de marzo celebra la iglesia la solemnidad del Anunciación a María de la Encarnación del Verbo en su seno. El Hijo eterno del Padre se hace hombre en las entrañas de María. El evangelista San Lucas nos relata el misterio con estas palabras:


“Envió Dios al ángel Gabriel a una ciudad de Galilea llamada Nazaret a una joven prometida a un hombre del linaje de David, de nombre José; la joven se llamaba María. El ángel, entrando a donde estaba Ella, le dijo: Alégrate llena de gracia, el Señor está contigo. 

Ella se turbó al oír estas palabras preguntándose qué saludo era aquel. El ángel le dijo: Alégrate, María llena de gracia, el Señor está contigo. Vas a concebir, darás a luz un hijo y le pondrás de nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David… María dijo al ángel: ¿Cómo sucederá eso si no conozco varón? El ángel le contestó: El Espíritu Santo bajará sobre ti y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer le llamarán Hijo de Dios… María contestó: Aquí está la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra.


Tan grande es este misterio, que la Iglesia le recuerda tres veces al día mediante el rezo del Ángelus al amanecer, a mediodía y al atardecer, y así lo hizo Víctor hasta su muerte.