miércoles, 18 de mayo de 2022

Testimonios. Carmen de la Eucaristía

Monasterio de Carmelitas Descalzas de Malagón, fundado por Santa Teresa en 1568.

 


Malagón 20-7-13

Rvdo. Padre José Francisco

Carmelita Descalzo.

Reverendo Padre:

Perdone mi tardanza en escribirle, motivos creo que ya anteriormente le expliqué que estoy muy delicada de salud y ando de médicos y pruebas, y todo esto conlleva a veces el no poder hacer las cosas que te gustaría hacer.

 

Padre, le diré que ya anteriormente le escribí, después de dar a conocer la vida ejemplar de su querido hermano Víctor y hermano mío en el Carmelo. En el Carmelo es donde el alma se templa, con el dolor, la enfermedad y los avatares de la vida, para llegar a la santidad según el Señor lo desea, para esto hemos sido llamados.

 

Le vuelvo a decir, que si lo cree conveniente, y tiene estampitas con oración, me envíe algunas para publicarlas, y si la voluntad de Dios es ver pronto a nuestro hermano Víctor en los altares para que el Señor sea glorificado y el Carmelo una viña florida.

 

Las hojas que me mandó las he dado a conocer a los fieles.

 

Encomiéndeme a mí también a la intercesión de su hermano Víctor, pues estoy muy delicada desde mi edad joven.

 

Sin nada más de momento y con su bendición.

 

Carmen de la Eucaristía

Presidente del ocds de Malagón




sábado, 14 de mayo de 2022

Florecillas. Jugar a las cartas

Jugadores en una partida de poker.

 

Cuando los hijos mayores ya no vivían en casa, era los domingos cuando se celebraba el cumpleaños de los miembros de la familia. A veces, después de comer se ponían a jugar a las cartas. A veces también se encontraba algún amigo de mis hermanos mayores. En una de estas reuniones se pusieron a jugar al póker por dinero. Papá les prohibió jugar en casa a ese juego, ni a ningún otro por dinero. (Begoña).

 

Víctor, desde niño, fue muy aficionado a jugar a las cartas, especialmente durante los meses de invierno en que las faenas del campo eran escasas. Muchas noches, después de cenar, se reunían dos o tres familias para pasar un rato agradable jugando generalmente a la brisca o al tute. Nunca se jugaba dinero y ni siquiera los que perdían tenían que pagar la consumición, sino que se compartían los dulces y bebidas que aportaban los asistentes.

 

Como se trataba de reuniones en las que participaban todos los miembros de cada familia, asistían también los niños y jóvenes con los que se formaba otro grupo en que los juegos más frecuentes eran el chinchón, la escoba y las siete y media. Esas reuniones contribuyeron a que entre esas familias se creara un vínculo de amistad suprior al que se tiene con familiares cercanos y ha durado hasta nuestros días.

 

Víctor, durante su estancia en Medina del Campo, hasta el momento de su ruina económica y de su conversión, siguió jugando a la brisca, al tute e incluso al póker. En estas partidas, el que perdía pagaba la consumición, pero nunca se jugaba dinero. Por eso no le extrañaba que sus hijos jugaran con sus amigos, y no les prohibió que en su casa hicieran lo que él había hecho durante años. Lo que sí les prohibió radicalmente es que se jugase dinero.




miércoles, 11 de mayo de 2022

Habla Víctor. Caridad (IV)

 

Grupo de creyentes adorando y alabando al Señor


Cristo, en todos los momentos de su vida hizo la voluntad del Padre, siendo esa su comida, esta ha de ser nuestra meta, hagamos nuestras las palabras del Padrenuestro: “Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo” (Mt. 6, 10). Sólo la gloria del Señor buscarás y en todo momento le amarás y gloria le darás, y no te preocuparás de si crece tu vida espiritual. Para ser fuerte, el amor tiene que ser intenso y vigoroso, así se inclinará tu voluntad más hacia Dios. Ejercita todas las fuerzas del alma y tu amor crecerá. A cada acto que hagas, más este crecerá. Aprovecha las horas de oración para hacer actos intensos de amor, es el momento más apropiado, allí te encontrarás a solas con Dios.

 

Bien conocía Víctor la respuesta que Jesús dio a un jurista fariseo cuando le preguntó con mala idea: “Maestro, ¡cuál es el mandamiento principal de la ley? Él contestó: Amarás al Señor con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Este es el mandamiento principal y primero, pero hay un segundo no menos importante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden la Ley entera y los Profetas” (Mt 22, 34-40).

 

A Dios hay que amarle sobre todas las cosas. Hay que amarle más que a los propios padres, hijos, hermanos, familiares y sobre todos los bienes, pues todo es obra suya. Por eso, amarle sobre todas las cosas, es preferirle a todas y estar dispuestos a perder las riquezas, las comodidades, los amigos, la vida misma por Él.

 

Este amor tenemos que manifestarlo con las obras. Si amamos a una persona, por ejemplo a los padres, nos gusta estar con ellos, hablar con ellos y de ellos, aunque no nos pregunten, hacemos lo que nos piden o lo que sabemos que les agrada, deseamos que regresen a casa si han salido, etc. ¿Puede amar a Dios con todo el corazón el que apenas se acuerda de Él?

 

Por eso Víctor recalca: “Sólo la gloria del Señor buscarás, y en todo momento le amarás, y la gloria le darás, y no te preocuparás de si crece tu vida espiritual”.





sábado, 7 de mayo de 2022

Testimonios. Inés de la Santísima Trinidad

 Procesión de Madres Carmelitas de Toro con el Niño Jesús por la huerta del monasterio

 

Carmelitas Descalzas

Plaza del Carmen, 2

49800 TORO (Zamora)

R.P. José Francisco Rodríguez

                                                                                                       Vigo

Jesús con nosotros:
Muy querido Padre: Aquí tenemos sus cartas y hoy ha llegado el momento de contestarle.

 

En primer lugar, decirle que me uno y nos unimos, porque escribo en nombre de la comunidad, a su acción de gracias al Señor por este hermano tan santo que Dios le regaló. Quiera Él que un día lo diga toda la Iglesia. Así que trataremos de darle a conocer.

 

Ya en el mes de mayo, que estuve en Segovia en un cursillo, ya hablé con el P. Juan Luis, aunque hacía muy poco que había muerto lo dijo aquí, pues sabe que al P. Juan Luis, desde que yo estuve en Baní, le queremos y le conocemos mucho.

 

El escrito que nos manda escrito por Hª Eva María (hija de Víctor) está muy bien. Ayer, que hablé con las de Sabarís se lo dije a la Madre que no dejara de decírselo de mi parte. Me hubiera gustado hablar con ella, pero nos entretuvimos un buen rato y ya no fue posible. Era la hora de rezar.

 

Y usted, ¿qué tal está de salud? Este verano pasó por aquí el P. José Damián Gaitán y me dio sus recuerdos.

 

Nada más. Quiera el Señor que pueda seguir dándonos a conocer lo santo que era su hermano Víctor y este nos alcance muchas gracias del Señor.

 

Con cariño en el Señor.

María Inés de la Santísima Trinidad

ocd


 

miércoles, 4 de mayo de 2022

Florecillas. Rezo durante el descanso del fútbol. Vícto y Asunción con sus siete hijos.

Víctor y Asunción con sus siete hijos.


Recuerdo que antes que se casaran sus hijos, los domingos, cuando estábamos en casa, se rezaba el Rosario. Era durante el descanso del fútbol, así nadie se escapaba. (Begoña).

 

Los hijos mayores de Víctor, a medida que terminaban sus carreras universitarias y encontraban trabajo, se independizaban aún antes de casarse, pero acudían con frecuencia al hogar paterno, especialmente los domingos. Los varones eran muy aficionados al fútbol y no se perdían de ver ninguno de los que televisaban.

 

Qué alegría sentía Víctor con la presencia de todos sus hijos en el hogar. Ese día había comida especial, y su esposa Asunción, muy buena cocinera por cierto, se esmeraba en ofrecerles sus platos preferidos, que todos sus hijos recuerdan y añoran hoy día. Víctor no se cansaba de dar gracias a Dios por los hijos que le había concedido.

 

Pero si disfrutaba viendo a todos sus hijos juntos y alegres en el hogar, más deseaba que permanecieran fieles a los principios y a las prácticas religiosas que desde niños les había inculcado de palabra y con el ejemplo, para que consiguieran la felicidad que solamente el Señor les puede conceder. Por eso aprovechaba el cuarto de hora que hay entre la primera y la segunda parte de los partidos de fútbol, para rezar en familia el Rosario con todos los hijos, tanto con los que aún permanecían el hogar, que lo rezaban todos los días, como con los que ya vivían fuera del hogar.

 

Aprovechaba esa oportunidad para suplicar a María que protegiera y defendiera a sus hijos en los peligros que ya se presentaban en sus vidas.