sábado, 30 de julio de 2022

Florecillas Bondad con el enemigo



No teníamos conocimiento de los sufrimientos que le reportaban los compañeros de trabajo a los que él alude en sus escritos. Alguno de los que más le hizo sufrir, vino a nuestra casa años más tarde, cuando se cerró la fábrica, a que le ayudase a arreglar su nueva situación laboral y mi padre le acogió con toda caridad y bondad (Eva).

 

Si Víctor trató de ocultar sus taquicardias, en cuanto le fue posible, para que ni su esposa ni sus hijos sufrieran o se preocuparan, otro tanto sucedió con los sufrimientos morales, que supo disimular de tal manera, que de no ser por los escritos autobiográficos que se conocieron a partir de su muerte, nadie lo hubiera sospechado.

Y nadie lo hubiera sospechado, porque de todos hablaba bien, porque todos le ayudaban a ser humilde y a practicar la caridad cristiana, es decir, todos le ayudaban a cumplir la voluntad de Dios.

 

Su perdón a los que le humillaban fue tan sincero, que bien pudo escribir: “A mis enemigos buscaba y no los encontraba. Al que me humilló, buenos bienes me pasó, por su causa la humildad en mí creció. A quien me hizo sufrir, la paciencia me activó. El que mal me quería, de él bienes recibía. De todos, agradecido estoy, siempre por ellos oré y en Dios les amé”.



miércoles, 27 de julio de 2022

Habla Víctor Valor del sufrimiento (IV)

 Escena del Buen Samaritano.


Buen samaritano es todo aquel que se para junto al sufrimiento de otro hombre, sin curiosidad, con disponibilidad al sufrimiento ajeno, ofreciendo ayuda eficaz, dentro de lo posible; pone corazón y medios, dando su propio yo. Palabras de gratitud del Papa a todos los que ofrecen sus servicios al que sufre, especialmente a los que lo hacen fuera de su trabajo profesional, incrementado si es apostólico y en unión con la Iglesia.

La ayuda familiar entre todos sus componentes. La de la Iglesia en sus diversas formas, que combate el odio, violencia, crueldad, desprecio, etc.

Es enorme el significado de las actitudes oportunas que deben emplearse en la educación, deben despertar la sensibilidad hacia el prójimo que sufre. El hombre debe sentirse llamado a testimoniar el amor en el sufrimiento.

Las instituciones no pueden sustituir al corazón humano ante el que sufre físicamente, pero más si es moral, y cuando la que sufre es ante todo el alma.

 

La parábola del buen samaritano da sentido a la vida humana, que debe consistir en hacerse prójimo del otro, porque en definitiva, Dios continúa inclinándose en Cristo sobre las heridas humanas. No se trata de tener que escoger entre el amor a Dios o el amor al prójimo, sino de reconocer que quien ama al hermano que ve, ama siempre a Dios a quien no ve, mientras que, como podemos comprobar con frecuencia, no siempre ocurre lo contrario, pues nos encontramos con personas piadosas muy poco caritativas. El amor a Dios se manifiesta siempre en el amor hacia el otro, hacia el prójimo.

 

Así lo dice expresamente el evangelista San Juan: “El que diga: “Yo amo a Dios” mientras odia a su hermano, es un embustero, porque quien no ama a su hermano, a quien está viendo, a Dios, a quien no ve, no puede amarle” (1 Jo. 4, 20).



sábado, 23 de julio de 2022

Testimonios Secretariado MCC de Osma-Soria

Fachada principal de la Catedral de Burgo de Osma.


 

Secretariado Diocesano de Cursillos de Cristiandad

Osma-Soria

10 de marzo de 2017

Vida impactante de un cristiano de a pie.

Leyendo la vida de Víctor, como mujer de a pie y dentro del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, he podido observar que Víctor, si tan enamorado estaba con el Señor, era fruto de los ratos de intimidad en la oración.

 

Si el amor a una persona se mide por la compañía y cercanía junto a Él, Víctor estaba ahí.

 

El movimiento se demuestra andando y en él se hace realidad el hecho de que no podía vivir con un cuerpo regalado, cuando Cristo ha muerto con un cuerpo destrozado.

 

Y como Raquel, según la Biblia, es pastora de ovejas, quisiera por intercesión de Víctor llegarla a hacer realidad, llevando una vida de santidad que sea luz para el camino del rebaño.

 

Secretariado Diocesano de cursillos de cristiandad de Osma-Soria

Sin firma.




 

miércoles, 20 de julio de 2022

Florecillas Disimulando taquicardias

Víctor ya muy enfermo sin poder disimular sus taquicardias.


Cuando le daban taquicardias en la fábrica, teniéndole que trasladar al hospital, como no quería que sufriese mi madre, les indicaba a los encargados que llamasen al teléfono de un hermano carmelita, a su comunidad de Madrid. Los hijos ni nos enterábamos de lo ocurrido, incluso cuando las taquicardias las sufría en casa, no teníamos conocimiento de ello, hasta que nos lo comunicaba mi madre, porque él siempre permanecía con la misma paz y serenidad, como cuando se encontraba bien (Eva).

 

El corazón lleno de amor y de bondad, se manifiesta especialmente en los pequeños detalles que a los demás nos pasan desapercibidos, como es el caso de evitar dolor y preocupación a su esposa y a sus hijos por su delicada salud.

 

Al tratarse de una situación que normalmente se resuelve en los hospitales en unos minutos, ¿para qué suscitar preocupación y sufrimiento a los seres más queridos? Pero por prudencia, Víctor pedía a los que le trataban, que de surgir cualquier complicación, informasen a su hermano, el P. José Francisco que por esas fechas estaba de párroco en el convento que los carmelitas descalzos tenían en Plaza de España.

 

Caso distinto era cuando las taquicardias sucedían en el propio hogar de las que su esposa era testigo. También ella se hacía cómplice para que sus hijos no se enterasen, ya que, nada podrían hacer por él, y sin embargo si sufrirían por ese motivo.

 

Nos hemos enterado de las taquicardias porque no pudo ocultarlas, pero, cuántos sufrimientos físicos y especialmente morales soportaría a lo largo de su vida de los que solamente el Señor fue testigo.



sábado, 16 de julio de 2022

Solemnidad de la Virgen del Carmen

Víctor portando las andas de la Virgen del Carmen
 


Se celebra en el día de hoy la solemnidad de Santísima Virgen con el título de Reina y Hermosura del Carmelo, conocida popularmente como Virgen del Carmen.

 

Víctor fue devoto de la Virgen del Carmen desde su infancia, pues en el hogar paterno se celebraba todos los años la novena a la Virgen del Carmen en familia y siempre llevó sobre su pecho el “Escapulario”. Este amor se incrementó desde el momento en que pidió ser admitido en la Orden del Carmen como seglar.

 

En la toma de hábito, a la pregunta: ¿Qué es lo que pide? Respondió: “La misericordia de Dios y el hábito de la Orden Tercera de la Santísima Virgen María del Monte Carmelo y de Santa Teresa de Jesús”.

 

Al año siguiente emitió su profesión con esta fórmula: “Yo, hermano Víctor, hago mi profesión y prometo a Dios, a la Santísima Virgen María del Monte Carmelo, a nuestra Madre Santa Teresa y a los Superiores de la Orden, obediencia y castidad, conforme a la Regla de la Orden Tercera, la cual quiero observar con la mayor perfección posible hasta la muerte”. Y cumplió fielmente su promesa, pudiendo escribir al final de su vida: “En el Carmelo moré”.

 

Se percató y asumió que una característica de la espiritualidad carmelitana y elemento fundamental de la Orden del Carmen era su faceta mariana: “El Carmelo es todo de María”. María, por su cercanía a Cristo, es la Virgen orante, modelo de todo carmelita en la oración contemplativa, y la Madre espiritual que acompaña toda nuestra vida espiritual hasta el encuentro con Cristo.