miércoles, 30 de diciembre de 2020

Año nuevo.

 


¡FELIZ AÑO NUEVO!

 

Víctor les felicita el Año Nuevo desde la Casa del Padre  y desea que en todos sus hogares se derramen las bendiciones que Dios promete a sus hijos en el libro de Los Salmos:

 “El Señor tenga piedad y os bendiga, ilumine su rostro sobre nosotros; conozca la tierra tus caminos, todos los pueblos tu salvación. Que canten de alegría las naciones, porque riges el mundo con justicia, riges los pueblos con rectitud, y gobiernas las naciones de la tierra. ¡Oh Dios!, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben. Que Dios nos bendiga” (Salmo 66).

  

¡MUCHAS FELICIDADES!


sábado, 26 de diciembre de 2020

Habla Víctor. Sagrada familia.


Que la sagrada familia nos ayude en todo el camino que el Niño Jesús nos tenga preparado, y que todo vuestro trabajo os haga crecer en el amor, y sobre todo lo transmitáis a las personas que pasen por vuestro convento, y sobre todo, sobre las personas que más lo necesiten (Carta a Sor Esperanza Martín de 3 de enero de 2005).


Víctor experimentó la presencia de la Sagrada Familia a los dos años cuando ya le daban por muerto y se le presentaron Jesús, María y José y la Virgen le tomó de la mano y le devolvió la vida. Y Víctor estaba convencido de que la Sagrada Familia también estaría presente en el momento de su muerte para llevarle al cielo.


Cuántas veces meditaría en el comportamiento de los miembros de la Sagrada Familia cumpliendo cada uno su función y que la felicidad del hogar depende fundamentalmente del amor entre sus miembros: Amor de los esposos entre si, amor de los padres a los hijos y amor de los hijos a sus padres, y que este amor entre todos sus miembros se dio en plenitud en la Sagrada Familia.


José y María se amaron con un amor entrañable en su matrimonio preparado por Dios expresamente para acoger a su Hijo. La razón de ese matrimonio fue para que Jesús naciera en un hogar y gozara del cariño y la protección de unos padres. De lo poco se dice en los evangelios de la Infancia de Jesús, se resalta que María y José amaron y protegieron a Jesús, y que Jesús, a pesar de ser Dios, en todo se sometió a sus padres y les amó y obedeció.


Como todo hombre, Jesús también ha vivido en el seno de una familia. Ello nos da pie para iluminar, con sus actitudes, los caminos de la familia cristiana. Jesús, como hijo, es cariñoso, sumiso y obediente. Sus padres, ante el misterio de Jesús, Dios y hombre en su hogar, le amaron, le protegieron y le educaron, y, cuando no entendían, trataban de comprenderlo, guardándolo en su corazón.

 

Buen modelo para todas las familias cristianas, en las que el AMOR, debe convertirse en el vínculo de unidad entre sus miembros.

 

 

 

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Felicitación de Navidad

  

¡Feliz NAVIDAD!

 

Víctor, desde la Casa del Padre, nos felicita y nos desea la PAZ y ALEGRÍA que Jesús, Dios hecho hombre, nos trajo con su Nacimiento, y lo hace con un romance de su maestro San Juan de la Cruz.

 

Ya que era llegado el tiempo

en que de nacer había

así como desposado

de su tálamo salía,

abrazado con su esposa,

que en sus brazos la traía,

al cual la graciosa Madre

en un pesebre ponía,

entre unos animales

que a la sazón allí había.

Los hombres decían cantares,

los ángeles melodía,

festejando el desposorio

que entre tales dos había.

Pero Dios en el pesebre

allí lloraba y gemía,

que eran las joyas que la esposa

al desposorio traía;

y la Madre estaba en pasmo

de que tal trueque veía:

el llanto del hombre en Dios,

y en el hombre la alegría,

lo cual del uno y del otro

tan ajeno ser solía.

 

sábado, 19 de diciembre de 2020

Habla Víctor. Oración mental (VII)

Persona orando con devoción.

 

Lo importante no es el gusto que se saca en la oración, sino la predisposición que se lleva a esta, y el aguantar todo el tiempo programado aun a pesar de las contrariedades que la naturaleza sienta. En esta situación de impotencia, implorar continuamente la luz del Espíritu Santo. Más o menos tarde, Él vendrá en su ayuda.

Una vez que el alma aprende a meditar, a poco que se esfuerce, entrará en la intimidad de Dios, y verá cómo aún en medio de los trabajos, siente la inclinación a tenerle presente continuamente en el corazón y en el alma y a permanecer en este estado. 

Lo importante de la oración, insiste Víctor una vez más, no es el gusto que uno pueda sentir estando en oración, sino la disposición que se lleva para estar con el Señor. Si dedicamos tiempo a la oración por el gusto que recibimos más que por estar con el Señor, corremos el riesgo tan frecuente de abandonar la oración cuando no los sentimos, y hasta llegamos a la conclusión de que no merece la pena continuar. ¡Cuántas personas, después de unos días de retiro tienen momentos llenos de fervor, pero poco a poco la van dejando cuando desaparece ese fervor! Víctor lo pudo comprobar con algunos de los compañeros que, después de hacer los Cursillos de Cristiandad tuvieron momentos de entrega generosa al Señor, pero luego se fue apagando poco a poco por falta de constancia.

 

Orante entregado totalmente al Señor.


Lo importante es dedicar un tiempo para estar con el Señor porque se le ama. Se cuenta de un hombre tan sencillo, que era incapaz de discurrir, pero que amaba mucho a Jesús y todos los días se acercaba al sagrario para pasar un rato con Él, y lo único que hacía era arrodillarse ante el sagrario y decirle: “Señor. Aquí está Juan”. ¿Qué mejor oración? 

Quien persevera en la oración, a pesar de no sentir nada, tarde o temprano el Espíritu Santo vendrá en su ayuda y sentirá su presencia, no sólo en los momentos de oración, si no en todos los momentos del día.

 



 

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Florecillas. Adiós al abuelo

Ignacio con sus padres y Víctor
en el locutorio de las carmelitas de Sabarís.


En Sabarís íbamos a ver a las monjitas, que cuando íbamos, durante un ratito salían todas para ver a los abuelos; bueno y a mí, pues se reían mucho y decían que era muy espontáneo. Como ya hacía tiempo que no le veía, fue durísimo verle cómo estaba deteriorado. Fue dos días antes de morir. Estoy seguro de que él se lo pedía continuamente a Dios, pues ya se le hacía tarde reunirse con Él. 

Los últimos recuerdos del nieto Ignacio, están relacionados con los últimos años que Víctor pudo pasar unos días de vacaciones en Sabarís, para visitar a su hija y a su nieta carmelitas, a pesar de que su enfermedad del alzheimer estaba muy avanzada, y con su despedida definitiva dos días antes de que falleciera, cuando ya no pudo reconocerle.

 

Víctor ya muy enfermo con su hija Tere y su nieta Sara.


En el primer recuerdo, se refleja el carácter del nieto simpático y espontáneo con el que no había más remedio que reírse. Ya podemos imaginarnos las preguntas que haría el niño Ignacio al ver a su tía Eva y a su prima Raquel detrás de las rejas sentadas en el suelo. Esos días, pocos temas espirituales se podrían tratar, pues las preguntas y comentarios de Ignacio les hacia reír a todos. Seguro que con sus ingenuas preguntas y respuestas, contribuyó a la alegría y felicidad de esas reuniones familiares. 

Pero lo que verdaderamente llama la atención, es su reacción tan dolorosa al ver el estado en que se encontraba el abuelo querido dos días antes de fallecer, pero a la vez que fuera consciente de que su partida era para su bien, por lo que llega a decir: “Estoy seguro de que él se lo pedía continuamente a Dios, pues ya se le hacía tarde reunirse con él”.   

Estaba convencido de la santidad de su abuelo. Pocos le habían mostrado tanto cariño ni valorado tanto. Nadie le había acercado al Señor con tanta suavidad como el abuelo, por eso se dio cuenta de que había cumplido su misión y que era el momento de su encuentro con el Amado, del que tanto le hablaba.