sábado, 15 de marzo de 2025

Florecillas. Cariño a los enfermos

Sacerdote administrando la Extrema Unción a un enfermo.


Yo admiraba en él su seria espiritualidad, era un hombre de una pieza. En estas ocasiones hablábamos de su labor con los enfermos en Madrid, daba la impresión de que su tiempo era todo para los demás, yo admiraba la sencillez con que me contaba sus servicios a los enfermos.  Carmen García Rodríguez


Nada tiene de extraño que Carmen se admirara de la sencillez con que su tío Víctor hablaba con la mayor naturalidad de sus servicios a los enfermos, pues no es normal que un creyente laico se implicase en un apostolado tan comprometido.


Muchos de los enfermos que visitaba Víctor, padecían enfermedades terminales a los que apremiaba atender físicamente, pero además necesitaban palabras de aliento y de esperanza. Por eso les hablaba de Jesús, el único capaz de darnos una felicidad que dura para siempre.


 Antes de visitar a los enfermos oraba al Señor para que pusiese en sus labios las palabras más apropiadas y los gestos de amor para que ningún enfermo falleciese sin recibir el sacramento de la Unción de los enfermos.


Los años que vivió en Velillas del Duque, cuando se enteraba de que alguien de los pueblos cercanos a los que acudía a la celebración diaria de la Eucaristía, le faltaba tiempo para visitarles, acompañarles y a orar por ellos.  


miércoles, 12 de marzo de 2025

Testimonios. Hnª. Conceicao Berimbau

 

Residencia San José donde vive la Hª. Conceicao.


R. P. José Francisco:


Tuve la suerte de leer la biografía del Sr. Víctor Rodríguez gracias al regalo de “Vida impactante de un cristiano de a pie” escrita por el P. José Vicente que tanto bien me ha hecho.


Doy gracias a Dios por su vida ejemplar como esposo y padre de familia, y más por su gran amor, entrega y abandono en las manos de Dios. Al leer su vida me hizo mucho bien, y me ha ayudado mucho en momentos de dificultad, y si a mí, que soy religiosa, me ha hecho bien, estoy convencida de que puede ayudar mucho a personas creyentes que viven en el mundo y estimularlas a seguir su ejemplo para conseguir la santidad.


Desde que leí sus escritos tan espirituales, me encomiendo a él y le pido que me ayude a imitar sus virtudes para vivir mi vida consagrada con más amor, entrega y aceptación de la voluntad de Dios. En las pruebas más fuertes que el Señor permite en mi experiencia de Dios, siempre recibo estímulo a seguir adelante teniendo presente el ejemplo de Víctor, que además siempre me echa una mano.


Hna. Conceicao Berimbau

cmt




sábado, 8 de marzo de 2025

Habla Víctor. Carta 2 a una religiosa agustina (IV)

 

Monasterio de Madres Agustinas
en Medina del Campo.


Ahora me toca mi turno; no dudo que como yo lo hago por ti, haces tú también, por eso participamos en el amor del Corazón de Cristo, de donde mana la verdad y la vida, al mismo tiempo que el Padre nos envía el Espíritu Santo en su nombre para que nos santifique. Él nos va haciendo humildes, debemos pedir ser despreciados por el mundo, sobre todo por estar a su servicio. Mi corazón está cada vez más enfermo, presiento que a este ritmo, pronto podré amar al Amado en su plenitud. Que la Santísima Trinidad te bendiga y a toda la comunidad.


Esta carta está fechada el 13 de febrero de 1983, cuando le estaban dando fuertes y frecuentes taquicardias. El Doctor que le trataba, le aconsejó que se operase, pues de lo contrario fallecería en menos de un año, pero Víctor no aceptó la operación, y que se cumpliese la voluntad de Dios, y la voluntad de Dios fue que viviese 29 años más, pues falleció el 21 de febrero de 2012, así es que, su deseo de “pronto poder amar al Amado en su plenitud”, sufrió un gran retraso.


La amistad de Víctor con esta religiosa, surgió por el deseo que ambos tenían de amar a Dios con todo el corazón y cumplir su voluntad, y para estimularse mutuamente para aumentar ese amor, purificado por las pruebas que el Señor permite, especialmente cuando sufren los desprecios de los demás por seguir al Señor.





miércoles, 5 de marzo de 2025

Miércoles de ceniza

Sacerdote imponiendo la ceniza a una joven.


Te compadeces de todos, porque todo lo puedes, Señor; cierras los ojos a los pecados de los hombres, para que se arrepientan. Amas a todos los seres y no odias nada de lo que has hecho; a todos perdonas, porque son tuyos, Señor, amigo de la vida”. (Sab 11, 24-27)


Con estas palabras se inicia la celebración del miércoles de ceniza con el que da comienzo el tiempo de cuaresma, tiempo especial que el Señor nos concede para que reflexionemos en el destino de nuestra vida y tratemos de enderezar los caminos que llevan a la salvación.


La palabra de Dios nos invita a la conversión y a aprovechar este tiempo de gracia: “Ahora es tiempo de gracia; ahora es el día de la salvación”. Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva, y para conseguirlo, el Evangelio de San Mateo nos propone tres prácticas fundamentales, sin las cuales es muy difícil conseguir la conversión: La limosna, el ayuno y la oración.


 Para la imposición de la ceniza la liturgia ofrece dos fórmulas. La primera alude a nuestro origen: “Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás”, para abatir nuestra soberbia. La segunda alude a nuestra meta: “Convertíos y creed el Evangelio”, que es tanto como creer que nuestra meta no es la muerte, sino la resurrección y la vida eterna.


sábado, 1 de marzo de 2025

Florecillas. El poder del amor

Víctor y Asunción con sus hijos, 
excepto Eva María, la más pequeña


Todos podemos cambiar si el amor nos invade. ¡Cómo cambió la vida de mi padre (Víctor) al ser tocado por el Señor y cómo se dio a los demás!

Su fuerza venía de las largas horas que pasaba en oración. Teresa

Rodríguez.

Teresa es la hija que mejor conoció el cambio operado por su padre Víctor

después de su ruina económica. Sufrió en carne propia lo que supone pasar

de una vida en que no faltaba de nada, a una vida de pobreza e inseguridad,

pero a la vez fue testigo del cambio radical en la entrega al Señor de su

padre desde ese momento.

Es además la única que destaca que, al principio de su conversión, como

suele suceder en muchos convertidos, fue muy exigente con sus hijos

mayores por el deseo de que también ellos se convirtieran y dieran buen

ejemplo a sus hermanas más pequeñas.

Pero pronto cayó en la cuenta de que Dios nos ama a todos por ser sus hijos

y que nos atrae por el amor, no por la fuerza, y comenzó a poner en

práctica este consejo de San Juan de la Cruz: “Donde no hay amor, pon

amor, y sacarás amor”. Y cambió radicalmente. Dejó de ser tan exigente

con sus hijos mayores para atraerles a Dios por la comprensión y el amor.