sábado, 30 de marzo de 2024

DOMINGO DE RESURRECCIÓN

 

Resurrección del Señor.


¡Cristo ha resucitado!

¡Resucitemos con Él!

¡Aleluya, aleluya,amén!

 

 

¡FELICES PASCUAS DE RESURRECCIÓN!

 

 

Que nadie se sienta muerto,

cuando resucita Dios,

que si el barco llega al puerto,

llegamos juntos con vos.

Hoy la cristiandad se quita

sus vestiduras de duelo.

Ya torna, ya resucita,

ya su olor inunda el cielo.

(Juan de salinas)



miércoles, 27 de marzo de 2024

JUEVES SANTO

 La Sagrada Cena por Juan de Juanes.


En el Ceremonial de los obispos, número 297, se  resume con estas palabras el significado del Jueves Santo: “Con la misa que tiene lugar en las horas vespertinas del jueves de la Semana Santa, la Iglesia comienza el Triduo Pascual y evoca aquella Cena en la cual el Señor Jesús,  en la noche en que iba a ser entregado, habiendo amado hasta el extremo a los suyos que estaban en el mundo, ofreció a Dios Padre su Cuerpo y su Sangre bajo las especies del pan y del vino y los entregó a los apóstoles para que los sumiesen, mandándoles que ellos y sus sucesores en el sacerdocio también lo ofreciesen”.

 

La atención de los creyentes debe centrarse en meditar y vivir los misterios de la institución de la Eucaristía, la institución del Orden sacerdotal y el mandamiento del Señor sobre la caridad fraterna. Al concluir la misa, se hace un traslado solemne del Santísimo hasta el Monumento, donde es venerado por todos los fieles. Al existir una norma que dice: “Pasada la medianoche, la adoración debe hacerse sin solemnidad, dado que ha comenzado ya el día de la Pasión del Señor”, muchas iglesias cierran a las doce de la noche para abrir a primeras horas y proseguir la adoración al santísimo, pero otras permanecen abiertas toda la noche.

 

Ya sabemos que Víctor, es de los que se pasaban la noche entera adorando al Santísimo y con tal recogimiento y amor, que su hija menor, al verle tan ensimismado y feliz, no pudo contener su curiosidad, y le preguntó: Papá. ¿Jesús te habla?




sábado, 23 de marzo de 2024

DOMINGO DE RAMOS

Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén.


Existía la costumbre de dar la bienvenida a los peregrinos que acudían a Jerusalén a celebrar la Pascua con estas palabras del salmo 118: “Bendito el que viene en nombre del Señor, los bendecimos desde la casa del Señor. El Señor es Dios: Él nos ilumina. Ordenad una procesión con ramos hasta los ángulos del altar”.

 

Jesús aprovechó esa oportunidad para entrar triunfante en Jerusalén donde fue aclamado por parte del pueblo como el Mesías y Salvador. Entró como Rey, pero como un rey cuya única grandeza consiste en servir y entregar su vida para la salvación de todos. De hecho, con su entrada triunfal en Jerusalén, dio comienzo a su pasión, que culminó con su muerte y resurrección.

 

Entre los creyentes del mundo entero se celebra con alegría la entrada de Jesús en Jerusalén, con una procesión, portando ramos y aclamándole como Rey y Mesías, repitiendo y cantando con júbilo palabras de los evangelistas, como estas de San Mateo: “¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Viva el Altísimo!

 

Así lo hizo Víctor desde niño con verdadero entusiasmo, acompañando al Párroco como monaguillo, llevando la cruz o algún cirial. Al llegar a la puerta de la Iglesia, que estaba cerrada, para que abrieran, el Párroco daba por tres veces unos golpes a la puerta y a la tercera desde dentro preguntaban: ¿Quién es? Y al responder que era Jesús, el Mesías, el Salvador, abría la puerta y entraban todos cantando y alabando al Señor.




miércoles, 20 de marzo de 2024

Florecillas Esposa fiel

Foto de Víctor y Asunción.


Se dice que detrás de un gran hombre, siempre hay una mujer y eso pasa con nuestra queridísima Hª. Asunción, la esposa de Víctor, colaboradora fiel en sus empresas de apostolado, educación de los hijos y sobre todo, en el camino de la santidad. ¡Cuánta falta hace en nuestra sociedad matrimonios así!  Carmelitas Descalzas de Sabarís

 

Muchos de los jóvenes que se acercan a recibir el sacramento del matrimonio, eligen para la celebración litúrgica de entre las lecturas de la Biblia estas palabras de elogio hacia la que puede considerarse la esposa ideal, que encontramos en el Eclesiástico:

 

“Dichoso el marido de una mujer buena: se doblarán los años de su vida. Mujer hacendosa hace prosperar al marido, y le hará feliz toda su vida. Mujer buena es buen partido que recibe el que respeta al Señor: sea rico o pobre, estará contento y tendrá cara alegre en toda sazón. La belleza de la mujer deleita al marido, su prudencia lo robustece; mujer discreta es don del Señor; no se paga un ánimo instruido; mujer modesta duplica su encanto; no tiene precio un ánimo dueño de sí. El sol brilla en el cielo del Señor, la mujer bella en su casa bien arreglada”. (Eclo. 26, 1-4,13-16).

 

Asunción fue la esposa ideal que nos describe el Eclesiástico, pues amó entrañablemente a su marido, “en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, hasta el momento de su muerte”. Sin su amor y colaboración, Víctor no hubiera podido dedicar tantas horas a la oración, ni desarrollar su apostolado, especialmente con los enfermos.

 




sábado, 16 de marzo de 2024

Habla Víctor. Carta a María del Carmen (V)

 

San Juan de la Cruz. "Llama de amor Viva".

No se sufre por lo que no se conoce. Los ateos no se consideran pecadores, y los agnósticos tampoco. Y es muy sencillo, no pueden recibir el Espíritu Santo. “Llama de amor viva que tiernamente hieres, del alma en su profundo centro, no me seas esquiva, rompe la tela de este dulce encuentro”.

 

 

El Concilio Vaticano II se preocupó muchos de los ateos y de los agnósticos por ser un problema en nuestros días. En la Constitución Gaudium et spes habla con respeto de ellos y no los condena, sino que la Iglesia pide por ellos para que lleguen al conocimiento de la verdad y no se dejen llevar por los bienes puramente materiales.

 

Eso mismo es lo que hizo Víctor: rogar por los que, arrastrados por los bienes de este mundo, han perdido la fe en un Dios trascendente, para que se conviertan y puedan recibir el Espíritu Santo y gozar de sus Dones, pues el Espíritu Santo es esa “Llama de amor viva, que tiernamente hiere del alma en su profundo centro”. 

 

San Juan de la Cruz, autor del poema “Llama de amor viva”, dice que el alma enamorada “pide con gran deseo a la Llama, que es el Espíritu Santo, que rompa ya la vida mortal por aquel dulce encuentro en que de veras le acabe de comunicar lo que cada vez parece que le va a dar cuando la encuentra, que es glorificarla entera y perfectamente”. (Llama 1, 1)