sábado, 29 de julio de 2023

Testimonios. P. José Francico (D)

Templo Nacional de Santa Teresa y San José
y convento de los Carmelitas Descalzos en Madrid.


Creyendo que para salir de aquella vida tan relajada que yo llevaba antes de mi conversión, podía favorecerme salir de Madrid donde vivía, pedí al P. Provincial (P. Segundo Fernández) el ir a Argentina, favor que el P. Provincial me concedió con mucho gusto, viendo cuales eran los motivos por los que yo se lo pedía.

 

En Argentina estuve siete años, pasados los cuales, el mismo P. Segundo, que había vuelto a ser elegido Provincial, me destinó de nuevo a Madrid y allí pasé nueve años. Durante estos nueve años, me veía con frecuencia con Víctor, ya que él estaba por entonces trabajando en Madrid. De ahí pasé a Toledo, donde también nos veíamos, aunque no con tanta frecuencia. Pasados los tres años de estar en Toledo, pedí ir a República Dominicana de misionero y allí estuve trece años. Este tiempo fue el que menos comunicado estuve con Víctor, aunque nos escribíamos periódicamente.

 

Recuerdo que en sus cartas, su gran preocupación era por la vida que llevaban algunos de sus hijos, ya mayores de edad, tan distinta a la suya en cuanto a su religiosidad se refiere, pues como quería tanto a Dios y quería tanto a sus hijos, quería que sus hijos quisieran a Dios como él le quería y así lo pedía al Señor con muchas lágrimas. Yo le animaba siempre a confiar en el Señor, pues Dios nunca deja de escuchar una petición hecha con tanta fe, con tanto amor y con tantas lágrimas.



miércoles, 26 de julio de 2023

Florecillas. Abuelo bondadoso y comprensivo

Sara con su madre Teresa visitando a Víctor en el hospital.


Víctor entendió desde el primer momento que el valor de la vida no reside en uno mismo, sino en la entrega incondicional y absoluta a los demás, y esto se le quedó tan grabado que cuando la enfermedad estaba ya algo avanzada, aún podía recordar todo el bien que hizo. Es algo que nunca dejaré de admirar, nunca he conocido a alguien tan bondadoso. Supongo que él  tuvo sus momentos de desesperación ante la vida, pero la serenidad y la calma con las que podía mantenerse, eran formidables. Recuerdo que se mantenía sereno incluso cuando me llevaba al colegio y yo, como un terremoto, me soltaba de su mano alegando que no caminaba tan rápido como yo quería. SARA. Nieta

 

De los ocho nietos de Víctor, Sara fue sin duda, en su infancia, la más revoltosa. Ella misma reconoce que era como un terremoto; pero a la vez, muy espontánea y simpática. Seguro que cuando su padre o su madre la llevaban al colegio, también se les escapaba y se echaba a correr, pero no se libraría de una buena corrección. Por eso resalta la calma y serenidad del abuelo, que ni en esos casos se inmutaba, sino que apresuraba su paso para alcanzarla y acompañarla hasta que entraba en el colegio sin problemas, pero sin reproches, sino con un cariñoso beso.

 

Para Sara, este singular comportamiento, era como una consecuencia de que su abuelo Víctor no era egoísta, sino que vivía más para los demás que para sí mismo. Trataba de ayudar y hacer felices a los demás, aunque para conseguirlo tuviera que sacrificarse. Sara, admirada de este singular comportamiento de su abuelo, hace este singular elogio: “Nunca he conocido a alguien tan bondadoso”.



sábado, 22 de julio de 2023

Habla Víctor. Carta a Raquel y Carlos.

Raquel y Carlos con sus abuelos el día de su Primera Comunión.


Queridos nietos Raquel y Carlos

 

Gracias por vuestra felicitación, con los dibujos tan bonitos que habéis hecho. Que paséis felizmente las Navidades y vayáis a la Iglesia a misa para adorar al Niño Jesús, como lo hacen tantos niños, sobre todo los que os estáis preparando para hacer la primera comunión.

 

Como ya estaréis de vacaciones, si queréis venir con los abuelos, cuando lo deseéis voy por vosotros, siempre que esté como hoy de salud. Pedirle al Niño Jesús, primero por vuestros padres, abuelos y tíos, también por vuestros primos.

 

Un abrazo y Feliz Año 1987 os deseamos vuestros abuelos, al igual que a vuestros Padres.

Víctor y Asunción

 

Como sucede con la mayoría de las personas santas, hoy lamentamos la pérdida de casi toda su correspondencia. Sus hijos son testigos de que escribía muchas cartas, y él mismo dice: tengo que escribir muchas cartas y me cuesta mucho; y de las que se han perdido, algunas eran muy espirituales, como las que rompió su hija Eva María, carmelita descalza en Sabarís (Pontevedra).

 

En carta al P. José Vicente que trató en recoger todos los escritos de Víctor, le dice: “Siento haber roto las cartas que me fue escribiendo en los primeros años de mi vida religiosa, después de guardarlas durante años, cuando su mente aún se conservaba lúcida y me daba hermosos consejos desde la vivencia de San Juan de la Cruz, indicándome en una de sus primeras cartas después de mi ingreso, que me dejase labrar por mis hermanas de comunidad, pensando que ellas eran instrumentos para poder llegar a la perfección, si me dejaba labrar y enseñar por ellas, o cómo debía acoger los sufrimientos para no rechazarlos, sino saberme aprovechar de ellos viéndolo todo con espíritu de fe. Sin duda estas cartas hubieran sido un tesoro para su libro”.



miércoles, 19 de julio de 2023

Testimonios. José Francisco (C)

 

P. José Francisco el día de su Profesión religiosa,
con sus padres y su hermano Marcos. 


Todo le iba de bien a mejor, cuando, a causa de una crisis muy prolongada, se quedó del todo en la ruina. Viendo entonces lo inseguro que era todo lo terreno, buscó su seguridad en Dios, a quien se entregó cada vez más del todo hasta el final de su vida.

Al verse arruinado, acudió a mí para que le ayudara a encontrar trabajo, lo que no era fácil de conseguir, por la edad que tenía y por los hijos que tenía. Él me manifestó que le gustaría trabajar de camillero en algún hospital o sanatorio, pues así, al tiempo que trabajaba, podía atender con amor a los pacientes. (Ya estaba convertido), pero el trabajo que le encontré fue en la fábrica Embotelladora de Pepsi Cola de Madrid a través de un dirigido espiritual mío que tenía gran amistad con el dueño de la fábrica Embotelladora de Pepsi Cola.

 

En el orden material le ayudé a él y a su familia todo lo que pude, pero en el orden espiritual fui yo quien recibió la ayuda de él, con lo que me pagó con creces lo que con tanto amor había hecho por él y por los suyos, pues a él le debo la conversión de la vida mundana que yo llevaba por aquel entonces.

 

Mi conversión se debió a que, viendo y viendo yo la vida tan santa que él llevaba después de su conversión y lo poco entregada al Señor que ara la mía por aquel entonces, siendo yo religioso y él seglar, me hizo reflexionar y fue así como el Señor me concedió también a mí el don de la conversión, con la diferencia de que Víctor, a partir de su conversión, se entregó del todo al Señor y cada vez de más a más, y la mía siempre dejó mucho que desear.

 

Este es el primer hecho al parecer milagroso atribuido a Víctor de los que hasta ahora se conocen, ya que ocurrió, no sólo en vida de Víctor, sino más de cuarenta años antes de su muerte, y como tal lo relato.

 

domingo, 16 de julio de 2023

Habla Víctor Solemnidad de la Virgen del Carmen

Nuestra Señora del Carmen protegiendo a los santos de su Orden.

 

Se celebra en el día de hoy la solemnidad de Santísima Virgen con el título de Reina y Hermosura del Carmelo, conocida popularmente como Virgen del Carmen.

 

Víctor fue devoto de la Virgen del Carmen desde su infancia, pues en el hogar paterno se celebraba todos los años la novena a la Virgen del Carmen en familia y siempre llevó sobre su pecho el “Escapulario”. Este amor se incrementó desde el momento en que pidió ser admitido en la Orden del Carmen como seglar.

 

En la toma de hábito, a la pregunta: ¿Qué es lo que pide? Respondió: “La misericordia de Dios y el hábito de la Orden Tercera de la Santísima Virgen María del Monte Carmelo y de Santa Teresa de Jesús”.

 

Al año siguiente emitió su profesión con esta fórmula: “Yo, hermano Víctor, hago mi profesión y prometo a Dios, a la Santísima Virgen María del Monte Carmelo, a nuestra Madre Santa Teresa y a los Superiores de la Orden, obediencia y castidad, conforme a la Regla de la Orden Tercera, la cual quiero observar con la mayor perfección posible hasta la muerte”. Y cumplió fielmente su promesa, pudiendo escribir al final de su vida: “En el Carmelo moré”.

 

Se percató y asumió que una característica de la espiritualidad carmelitana y elemento fundamental de la Orden del Carmen era su faceta mariana: “El Carmelo es todo de María”. María, por su cercanía a Cristo, es la Virgen orante, modelo de todo carmelita en la oración contemplativa, y la Madre espiritual que acompaña toda nuestra vida espiritual hasta el encuentro con Cristo.