sábado, 28 de febrero de 2026

Habla Víctor. Carta 5 a religiosa agustina (II)


 

El vivir en este pueblo, que tiene 30 habitantes, incluidos nosotros, fue motivado porque falleció la madre de Asunción; entonces al pasar aquí unos días, yo vi que me encontraba mejor que en Madrid. Como la casa de sus padres no la quería ninguna hija, por no dejarla caer, nos quedamos con ella y la arreglamos y en ella estamos.


De las hermanas de Asunción, solamente una vivía en el pueblo en una casa mucho mejor que la de sus padres y por tanto no la interesaba para nada. Las otras dos hermanas ya se habían casado e instalado con sus familias en otras poblaciones: una en Villada (Palencia),  y otra en Medina del Campo (Valladolid).


Víctor, al comprobar que durante los días que se quedó en Velillas del Duque después del funeral de la madre de Asunción,  su salud había mejorado, decidió quedarse con la casa, a sabiendas de que para vivir allí de manera permanente, se necesitaban muchos cambios.


Como Víctor era muy friolero, lo primero que hizo fue restaurar “la gloria”, para poder tener siempre caliente la sala de estar, donde pasaba la mayor parte del día. Después, pensando que en verano podrían venir sus hijos y sus nietos, preparó varias habitaciones en la planta superior y transformó un pajar en una amplia cocina y comedor.







pensando que en verano podrían venir sus hijos y sus nietos, preparó varias habitaciones en la planta superior y transformó un pajar en una amplia cocina y comedor.

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