sábado, 29 de junio de 2024

Florecillas Víctor, aficionado al fútbol.


Niños jugando al fútbol.

 

 Ya simplemente en plan de distraerse un poco era aficionado al fútbol y de vez en cuando iba a Valladolid a ver algún partido. Juan Jesús Sánchez

 

Víctor de joven, mientras vivió en su pueblo natal, Quitanadiez de la Vega,  fue muy aficionado a jugar a la pelota, y lo hacía en el frontón de la torre de la Iglesia parroquial.

Era de los mejores jugadores.

 

Al trasladarse a Medina del Campo, en que al deporte de la pelota se le daba poca importancia, se aficionó al fútbol, aunque no como jugador, sino como espectador, especialmente por la televisión. Pero de vez en cuando, se acercaba con algunos amigos a Valladolid, equipo que militaba en primera división.

 

Los deportes en general y el fútbol en particular, se practican en los colegios y seminarios, porque contribuyen al desarrollo integral de la persona. Por eso hay muchos sacerdotes aficionados a este deporte, y el mismo Papa Francisco se declara fiel seguidor de su equipo preferido, el Club Atlético San Lorenzo de Almagro en Argentina.

 

Es más, el Papa Francisco ha llegado a decir, que el fútbol es el deporte más bello del mundo, porque en una sociedad donde el individualismo es muy apreciado, el fútbol reafirma la importancia del nosotros. Además te hace feliz, porque puedes expresar tu libertad, compites de una manera divertida. Lo haces porque te gusta, aunque no seas campeón.



miércoles, 26 de junio de 2024

Habla Víctor Carta a Raquel (V)

Raquel y Carlos con sus abuelos el día de su primera comunión.


A tus hermanitas las encuentro muy bien. A Sara misma la encuentro más amable. Solamente le vi una remostera en los cuatro días que estuve. No la gustó lo que le decía su madre y se marchó enfadada a su habitación. Rebeca tan tranquila como siempre. Como las vacaciones son largas, procuraremos estar hasta el siete de enero que terminan; nos iremos el día nueve, ya que el diez tengo consulta en el hospital. Cuando nos escribas, si puedes nos haces las letras un poco mayores. Los abuelos ven mal, aunque sea con gafas.

 

En esta carta a Raquel, su primera nieta, le habla del comportamiento de sus dos hermanas más pequeñas de las que da datos muy ciertos. Sara, la más pequeña, era por esas fechas una niña de corazón de oro y muy simpática, pero a la vez muy espontánea y explosiva.

 

Rebeca, por el contrario, siempre fue muy obediente con sus padres, con sus abuelos en el colegio, etc., y muy tranquila y responsable desde pequeña. Pero a pesar de ser tan distintas, siempre estaban juntas y se entendían perfectamente.

 

Curiosa la petición de Víctor a su nieta de que, cuando le escriba, lo haga con letras de mayor tamaño, recordándole que la vejez no perdona y que la vista de sus abuelos ya no es la misma.

sábado, 22 de junio de 2024

Testimonios Carmelitas Descalzas de Carrión(III)

Monasterio y hospedería de las Carmelitas Descalzas en Carrión de los Condes.


Rvdo. P. José Francisco Rodríguez

Vigo

 

Jesús y María nos llenen de su paz y amor, muy querido Padre:

Recibimos su amable carta y los testimonios tan edificantes que el P. Jacinto nos cuenta de su buenísimo hermano Víctor.

 

Esos ejemplos tienen que publicarlos, para bien de las almas. También los escritos de vuestra reverencia están muy provechosos y nos hacen mucho bien, es bueno que las almas lean estas cosas y reflexionen.

 

¡Cuántas gracias tenemos que dar a Dios por todo lo que nos da a través de nuestros hermanos!

 

Seguimos unidos en la oración.

Le pide su bendición.

 

María Jesús de Belén

icd

miércoles, 19 de junio de 2024

Florecillas Víctor: ¿no toma usted el bocadillo?


Jóvenes tomando bocadillos.

Cuenta el P. José Vicente  que en una entrevista que mantuvo con Asunción, la esposa de Víctor, que un día el jefe de la empresa de Pepsi-Cola le dijo: Víctor, ¿usted, no toma el bocadillo?. Y él respondió: No, yo voy a rezar el rosario.

 

El tiempo que daban a los empleados para descansar y poder tomarse un bocadillo para recuperar fuerzas, era muy breve, y solían formarse corrillos para hacer sus comentarios sobre las noticias más llamativas y no faltaban los graciosos de turno que les entretenía con comentarios de cosas poco edificantes. Algunos testigos mencionan en especial a un obrero venido de La Alberca (Salamanca) que destacaba por sus chascarrillos picantes.

 

 

Ese ambiente no le resultaba muy grato a Víctor, que prefería hablar con algunos compañeros más creyentes para animarles a permanecer fieles a su fe y para invitarles a participar en Cursillos de Cristiandad. Así consiguió que algunos trabajadores, venidos de pueblos pequeños, que estaban pasando por una crisis de fe al encontrarse con ambiente materialista, recuperasen su fe y se integraran de nuevo en la Iglesia.

 

Otros días elegía la soledad para estar con el Señor y rezar el santo Rosario a María para conseguir el cambio de todos sus compañeros. Así aprovechaba Víctor el tiempo de descanso.

sábado, 15 de junio de 2024

Habla Víctor. Carta a Raquel (IV)

Monasterio de Carmelitas Descalzas de Sabarís, (Pontevedra)


No te olvides de estos ancianitos, y sobre todo por tu madre, quien aceptó desde el principio y con alegría tu vocación. Sabes que en estos tiempos, pocos padres están dispuestos a que sus hijos sean religiosos. Las vocaciones siempre fueron difíciles de aceptar. El mundo de  nuestros días lo considera una necedad; no nos puede extrañar en este consumismo que vivimos, que está manejado por el ateísmo. Por ello una vocación de ahora es un verdadero milagro.

 

No era tan apremiante como en nuestros días el problema de la escasez de vocaciones, pero ya era bastante notoria, de hecho, en el monasterio de Sabarís (Pontevedra) donde su nieta Raquel es religiosa carmelita descalza, es la última que ha ingresado en ese monasterio.

 

No se equivoca cuando dice acerca de la vocación a la vida consagrada al Señor, que “el mundo de nuestros días lo considera una necedad; no nos puede extrañar en este consumismo que vivimos”. Debido a ese consumismo, a ese deseo de que a los hijos no les falte nada de lo que el mundo valora, los hijos que viven en ese ambiente, no sientan el atractivo de seguir al Señor. Si a eso añadimos a que son pocos los padres que estimulen a sus hijos a consagrar su vida a Cristo, el que Teresa, la madre de Raquel lo hiciera hasta con alegría, es un gesto digno de encomio.