sábado, 17 de enero de 2026

Habla Víctor Carta 4 a religiosa agustina (X)

 

 Iglesia del monasterio de
Madres Agustinas en Salamanca.


La Congregación continúa en la misma tónica. Pocos se acercan, y los que lo hacen, no consiguen perder el fin de semana por visitar enfermos; espiritualmente sigue progresando, en los turnos de adoración nocturna hay varios jóvenes.

En el “Libro de actas de la Congregación de San Felipe Neri de los seglares siervos de los pobres del Hospital General de Madrid”, se refleja con claridad la preocupación de Víctor, como Hermano Mayor de dicha congregación por las vocaciones a ese hermoso ministerio. Tres son los medios que intentó para conseguirlo.

El primero la oración, pues sin ella estaba convencido que no se conseguiría nada. Su empeño en implantar la Adoración Nocturna en el Oratorio Sede de la Congregación, fue para facilitar la adoración a Jesús Sacramentado y para conseguir vocaciones: “El implantar tres turnos de Adoración Nocturna en la Sede-Oratorio de la Congregación ha sido algo muy bueno, pues es posible que de ahí salgan vocaciones para visitar a los enfermos”.

El segundo medio es el del testimonio, porque nada es más eficaz que ver la labor que hacen los hermanos en las visitas a los enfermos, por eso, en respuesta al Hnº. Prieto que preguntó por la formación que se estaba dando a los novicios, Víctor le respondió:

“La mejor escuela es la visita a los enfermos”. El tercer medio la propaganda con reparto de hojitas de la Congregación en casas de retiros. Durante un tiempo publicaron un Boletín con el título “Como yo os amé” y cuando dejó de editarse, recurrieron editar folletos: “Sobre las vocaciones para hermanos, se han hecho folletos como propaganda, para repartir en sitios especiales que se vea van a dar algún resultado, como salidas de ejercicios, vigilias de la Inmaculada, etc”.




miércoles, 14 de enero de 2026

P. José Francisco Rodríguez. Desde la orilla de Dios (IX)

 

Escena del hijo pródigo
según Rembrand.

Todos conocemos bien la parábola del hijo pródigo. Todos conocemos bien como pidió a su padre todo lo que le correspondía para irse fuera del hogar a gastarlo con amigotes y mujerzuelas.

Después de un tiempo llevando una vida de despilfarro, se quedó sin dinero, sin amigotes y sin mujerzuelas, y se dijo: Volveré a casa de mi padre, y sin pensarlo dos veces, se puso de inmediato en camino hacia la casa de su padre. Y tal como lo pensó, así lo hizo.

Su padre había sentido tanto su partida, que soñaba con su regreso tanto, que todos los días miraba a lo lejos por si un día le veía regresar, y cual fue su alegría cuando le vio venir a lo lejos. ¿Y qué hizo el padre cuando le vio  venir a lo lejos? Salió corriendo a su encuentro y le dio un abrazo tan fuerte y tan amoroso, que después de haber pasado tantos siglos como han pasado desde entonces, aún le recordamos como si lo estuviéramos viendo.

Grande fue la pena que el padre recibió cuando su hijo tan querido se le fue de casa, pero fue incomparablemente mayor el gozo que sintió al tenerle de nuevo entre sus brazos. Así es el gozo que hay en el cielo por cada pecador que se convierte. El padre del hijo pródigo recibió con gran alborozo al hijo que después de años de ausencia regresa al hogar paterno, al darse cuenta de que no hay en el mundo ningún lugar donde se viva mejor que en la casa del padre, pero le hubiera hecho más feliz si no hubiera salido nunca de la casa paterna.

Eso mismo es lo que le sucede a Dios con nosotros cuando nos escapamos de la casa de Dios nuestro Padre. Que nos recibe amorosísimamente siempre que volvemos a Él después de haberle abandonado, pero preferiría que nunca nos hubiéramos apartado de su lado. ¡Así de Padre es Dios nuestro Padre!





sábado, 10 de enero de 2026

Fiesta del Bautismo del Señor.

Bautismo de Jesús por
el escultor Gregorio Fernández.


Celebramos mañana el día del Bautismo del Señor por Juan el Bautista, momento en que el Espíritu Santo descendió sobre Él y proclamó: “Este es mi Hijo, el amado, el predilecto”. Juan el Batista bautizaba con agua a los que acudían a recibirlo, y les decía: 

“Pero viene el que es más que yo, y no merezco desatarle la  correa de sus sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego” (Luc. 3,16). Cristo, al ser bautizado, estrena el bautismo con el Espíritu Santo, es decir, el bautismo cristiano. En el prefacio de esta fiesta escucharemos estas palabras: “Porque estableciste un nuevo bautismo con señales admirables en el Jordán, para que, mediante la voz venida del cielo, se creyera que tu Verbo habitaba entre  los hombres; y, por el Espíritu Santo que descendió en forma de paloma, fuese reconocido Cristo, tu Siervo, ungido con óleo de alegría”.

El Papa Francisco, durante su pontificado, insistió en hacernos conscientes del gran tesoro del bautismo: “es importante -decía- conocer el día de nuestro bautismo y festejarlo: Comprometámonos a buscar y recodar la fecha de nuestro bautismo y demos hoy gracias al Señor porque desde entonces Él, no solo está con nosotros, sino en nosotros. Démosle gracias también por nuestros padres, que nos llevaron a la pila  bautismal”.

El Siervo de Dios Víctor, comienza sus escritos autobiográficos dando gracias a Dios

con estas palabras: “Los padres que Dios me dio, tanto me quisieron, que hijos de la iglesia me hicieron. Esta me recibió. El bautismo me otorgó. Aún no sabía andar y en brazos a misa me llevaban. En familia todos los días el rosario se rezaba”.






miércoles, 7 de enero de 2026

Testimonios. P. Jacinto maría (IX)

 

P. Jacinto María.


Frecuentemente se confesaba y llevaba dirección espiritual, con obediencia amorosa. Esta obediencia tiene tres cualidades, dice San Francisco de Sales: “Ciega, pronta y perseverante”. Ciega porque no mira razones humanas, sino que lo considera con fe viva: “El que a vosotros oye a Mí me oye”. ¡Con qué prontitud y perseverancia la vivió! Podemos decir que tuvo “búsqueda apasionada de la voluntad de Dios”.

La otra arma es la oración. Dice Víctor: “Varios años tuve y tengo de poseer la gracia de estar orando, ya fuera comiendo, trabajando, viajando, e incluso cuando estaba dialogando con personas. Siempre rogando por mis compañeros que tanto me hacían sufrir”. (Autorretrato Nº. 35).

Víctor ha luchado con estas “armas victoriosas”, ayudado del auxilio divino ha vivido fielmente los “cuatro medios” de santificación. Por tanto ha logrado verdaderamente entregarse del todo a Dios, según nuestro pobre discernimiento (y es así como ha llegado a ser santo, pues es así como se llega a la santidad).








sábado, 3 de enero de 2026

Habla Víctor. Carta 4 a religiosa agustina (IX)

 

Iglesia del monasterio de la Encarnación
de Agustinas Recoletas en Oviedo.


“La pasión que sientes, también es buena. No olvides lo que te digo anteriormente, que todo ello es sensible y te lo da Dios para fortalecerte y prepararte a grandes sufrimientos, donde forzosamente te verás obligada a practicar el amor de voluntad, implorando con jaculatorias continuas.

Mucho te agradezco me tengas tan presente en la intimidad de Cristo; tenemos que estar unidos a Él y nos amaremos en la verdad”.

Dice San Juan de la Cruz: “Es de saber que el alma, después que determinadamente se convierte a servir a Dios, ordinariamente la va Dios criando en espíritu y regalando al modo que la amorosa madre hace al niño tierno, al cual al calor de sus pechos le calienta, y con leche sabrosa y manjar blando y dulce lo cría y en sus brazos le trae y regala. Pero a medida que va creciendo, le va la madre quitando el regalo y…abajándole de los brazos le hace andar por su pie, para que se dé a cosas más grandes y sustanciales” (Noche 1. 1, 2)

Así se explica que la religiosa agustina tuviera una etapa de consuelos en la oración, en la práctica de penitencias, en la frecuencia de los sacramentos, en comunicar esas experiencias con los demás, etc., pues el Señor la estaba preparando para entrar en la “noche oscura de la contemplación purgativa, la cual pasivamente causa en el alma la negación de sí misma y de todas las cosas”. (Noche 1. 1).